El guacamole es uno de esos platos que nunca pasa de moda. Ya sea como aperitivo, en una fiesta, o como acompañante de tus tacos favoritos, este dip se ha ganado un lugar especial en nuestras mesas. Con su sabor fresco y cremoso, no es de extrañar que sea uno de los favoritos no solo en México, sino en todo el mundo.
Y mira, para mí el guacamole no es solo una receta, es una tradición. Siempre que preparo este dip, le pongo mi toque personal: un poco de cebollita morada y, si me apetece, un toque de chile serrano que le da ese picante que a mí me encanta. La verdad es que cada quien tiene su versión, pero lo que no puede faltar son los ingredientes frescos, porque si no, no sabe igual.
Por si no lo sabías, la receta de guacamole tiene una historia que data de hace siglos, originándose en las antiguas civilizaciones de México. Los aztecas ya lo preparaban, y es que su mezcla de aguacate, chiles y otros ingredientes frescos no solo era deliciosa, sino también muy nutritiva. Hoy en día, el guacamole mexicano ha cruzado fronteras, pero sigue siendo el rey de los dips en cualquier reunión.
ÍNDICE DE CONTENIDOS
Receta de guacamole casero
Ingredientes
- 2 aguacates maduros
- 1/4 cebolla morada
- 1 chile serrano (o pimiento verde, según prefieras)
- Un puñado de cilantro fresco
- El zumo de 1 lima
- Sal al gusto
- 1 tomate maduro (opcional, pero le da un toque fresco y jugoso)
Cómo hacer guacamole mexicano
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- Empieza por partir los aguacates por la mitad, quita el hueso y saca la pulpa con una cuchara. Es importante que el aguacate esté bien maduro para que se haga cremoso. Si está muy duro, el guacamole no tendrá la textura ideal.
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- Coloca la pulpa en un bol y empieza a aplastarla con un tenedor o un machacador de patatas. A mí me gusta dejar algunos trozos más grandes para darle un toque rústico, pero si prefieres un guacamole más suave, puedes triturarlo más hasta que quede casi una pasta. ¡Eso depende de tus gustos!
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- Corta la cebolla morada en trozos muy finos, para que no quede demasiado fuerte. Si no eres fan de la cebolla cruda, puedes dejarla en agua fría unos minutos antes de agregarla al guacamole, así perderá algo de su sabor intenso.
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- Si te gusta el picante, pica el chile serrano bien fino. Si no tienes chile serrano a mano o no te gusta tan picante, un pimiento verde también le va bien y le da un sabor más suave.
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- Pica el cilantro fresco bien pequeño y añádelo al bol. ¡Este es el ingrediente clave! El cilantro le da al guacamole ese sabor fresco que lo hace irresistible.
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- El zumo de lima no solo le aporta frescura, sino que también ayuda a que el guacamole no se oxide tan rápido. Usa una lima fresca para que el sabor sea más intenso. Si prefieres un toque más ácido, exprime un poco más de lima.
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- Agrega una pizca de sal y mezcla todo bien. Es importante que pruebes el guacamole para asegurarte de que está bien sazonado. Si ves que le falta algo, un poco más de sal o de lima pueden hacer maravillas.
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- Si decides usar tomate, córtalo en trozos pequeños y añádelo a la mezcla. El tomate le da un toque fresco y jugoso que a mí me encanta.
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- ¡Y listo! Solo queda mezclar bien todos los ingredientes hasta que estén bien integrados. Si te ha quedado un guacamole algo espeso, puedes agregar unas gotas de agua o más zumo de lima para aligerarlo.
Consejos para hacer guacamole perfecto
Hacer un guacamole casero delicioso parece sencillo, pero hay ciertos detalles que marcan la diferencia. Aquí te dejo algunos consejos para que tu guacamole sea siempre un éxito:
- Elige aguacates maduros
Este es el punto más importante. Si el aguacate no está bien maduro, el guacamole no tendrá la textura cremosa que lo caracteriza. El truco es que, al presionar ligeramente la piel, ceda un poco sin estar demasiado blando. Si los aguacates no están lo suficientemente maduros, sigue estos consejos para madurar aguacates. - No sobrepases el picante
El picante es algo muy personal. Si no eres un amante del chile, empieza con un chile serrano pequeño o incluso omítelo. Si te gusta el picante, añade más chile serrano al gusto. Pero siempre es mejor ir añadiendo poco a poco, ¡así no arruinas el guacamole con un toque de picante demasiado fuerte! - Usa ingredientes frescos
Como mencioné antes, los ingredientes frescos son clave. El cilantro, la cebolla y el tomate deben ser frescos para que le den al guacamole el sabor auténtico. Nada de usar cilantro marchito o cebolla vieja, ¡lo notarás en el sabor! - No dejes que se oxide
El guacamole tiende a oxidarse rápidamente, lo que hace que se ponga marrón y pierda frescura. Para evitarlo, lo ideal es cubrir el guacamole con un plástico de cocina de manera que quede en contacto directo con la superficie. Otra opción es añadir unas gotas de lima extra, que ayuda a ralentizar el proceso de oxidación. - Prepáralo justo antes de servir
Lo mejor es preparar el guacamole justo antes de servirlo, para que esté lo más fresco posible. Si lo haces con antelación, ten en cuenta que es probable que se oxide. Aun así, si no tienes otra opción, puedes guardarlo en la nevera por unas horas cubierto con plástico para evitar que se estropee tanto.
Cómo acompañar el guacamole
El guacamole es tan versátil que se puede disfrutar con un montón de cosas diferentes. Si buscas algo clásico, unos nachos machos son siempre una apuesta segura, ya que la mezcla de la suavidad del guacamole con el toque crujiente de los nachos nunca falla, o también servirlo con nachos y pico de gallo. También puedes usarlo para acompañar tacos, ya sea de carne, pollo o incluso vegetales, dándoles un toque cremoso y delicioso que los eleva a otro nivel. Y si prefieres algo más ligero, las verduras crudas como zanahorias, pepino o apio son perfectas para sumergir en el guacamole, ofreciendo una opción fresca y saludable.
Ahora que ya sabes cómo hacer el guacamole perfecto, con todos esos pequeños trucos y acompañamientos, solo falta que lo prepares y lo disfrutes. Ya verás cómo se convierte en uno de tus dips favoritos para cualquier ocasión.
Bueno, espero que te haya quedado claro todo el proceso. ¡Anímate a prepararlo y a compartirlo con tus amigos y familiares! Nos leemos pronto, ¡y que aproveche!
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